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Sin la más amplia participación democrática de todo el pueblo es imposible el desarrollo del socialismo.

Democracia participativapng“la tarea histórica del proletariado cuando toma el poder es la de sustituir la democracia burguesa por la democracia socialista, y no la de suprimir toda democracia”.
“… dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: no la dictadura del proletariado sino la de un grupo de políticos, es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos,
Rosa Luxemburgo

La experiencia histórica ha demostrado fehacientemente que sin la participación consciente de toda la sociedad no es posible desarrollar el socialismo. Hasta el presente, todos los intentos por construir una sociedad sin clases sociales antagónicas, sin la explotación del hombre por el hombre, donde todos los ciudadanos tengan la posibilidad real de solucionar sus necesidades materiales y espirituales mediante sus esfuerzos personales gracias a las condiciones creadas por la sociedad en su conjunto, han fracasado.
Una de las causas fundamentales del fracaso de todos los intentos de construir una sociedad socialista ha sido la falta de participación del pueblo trabajador en la dirección de esos procesos. En todos ellos se despojó de la propiedad de los medios de producción a la burguesía y se pasaron al control del estado, el estado fue controlado por el partido, todo el poder recayó en unas pocas manos, los miembros del Comité Central, pero este era dirigido por unos pocos miembros del Buró Político, y este a su vez, en casi todos los casos fue controlado por el Secretario General del Partido, que además ocupaba los cargos de Presidente del Gobierno, Primer Ministro y Jefe de las Fuerzas Armadas. La clásica división en tres poderes de las repúblicas burguesas fue sustituida por un poder monolítico que los controlaba a los tres. Las reales o supuestas amenazas externas fueron las justificaciones utilizadas para tal centralización del poder en tan pocas manos. La supuesta dictadura del proletariado se convirtió en la dictadura de una nueva clase, la burocracia, que garantizó su conservación y reproducción mediante las Constituciones y las leyes electorales que regulaban la “elección” de todos los cargos electivos del país, desde el Presidente hasta los concejales o delegados de los municipios. De esa manera, los trabajadores y el pueblo en general, no tenía posibilidad alguna de elegir a quienes representaran sus intereses y defendieran sus derechos.
La falta de participación popular en la vida de esas naciones facilitó la corrupción administrativa, el nepotismo, los privilegios, el soborno, las arbitrariedades, el despotismo, la represión -que alcanzó en algunos casos el exterminio de miles de personas inocentes-, etc.
En todos los países que se proclamaron socialistas el estado asumió como dueño los medios de producción y mantuvo a la clase obrera en la misma condición que en el capitalismo como obreros asalariados, pero sin derechos a reclamos salariales, huelgas o cualquiera acción en defensa de sus derechos laborales. En realidad en todos aquellos países lo que se desarrolló fue un Capitalismo Monopolista de Estado, con visos de feudalismo y de fascismo en algunos de ellos. Por todas esas, y otras muchas razones, a fines de los 80 y principios de los 90 del siglo pasado, los mal llamados países socialistas del este europeo retornaron al capitalismo con la aceptación ampliamente mayoritaria de sus pueblos, porque ellos no eran los protagonistas de aquellas sociedades.
Sin la más amplia participación democrática de los trabajadores y de toda la sociedad en la toma de decisiones, en la planificación, control y distribución de los recursos y sobre todo en la elección de todos los cargos de gobierno y de la administración de las empresas socialistas, cooperativas y autogestionadas, es imposible el triunfo del socialismo a escala mundial.